En Paraná comienza a funcionar esta semana el primer edificio de la Red, con taller de mecánica dental, turismo, perfumería, videoteca gratuita y una gran oferta de servicios mutuales.

El autor del proyecto, el arquitecto Nélson Bressán, escribe de puño y letra la experiencia de generar un edificio completo dedicado a la actividad mutual.  “Estamos llegando al final del largo proceso de consolidación de nuestras oficinas. El proyecto para el edificio de lo que sería una de las sedes más grandes de nuestra Red, se encaró en una edificación existente de aproximadamente 800 m2, en el microcentro de la ciudad, a la que se reformó casi por completo y se le agregaron otros 260 m2″ detalla el profesional.

“Para poder llevar a cabo esta obra se contó con la actitud absolutamente positiva del equipo de trabajo que encabeza la Mutual Justo José de Urquiza, el que se brindó por completo para que las oficinas lo tuvieran todo y que la obra apuntara a que cada parte contara con un diseño de detalle y perfecto acabado.”
EL SOPORTE FÍSICO Y USO DEL ESPACIO. Los edificios en donde se desarrollan y realizan múltiples actividades, corren el peligro de ser un verdadero caos espacial. Lo ideal es ser recibidos por un espacio concreto, limitado, y a su vez de paso rápido hacia donde debemos ir. En nuestro diseño es clara esta premisa, marcada a través de un eje circulatorio que comienza en el momento mismo en que ingresamos al edificio, nos recibe un área de recepción con la debida información y comunicación institucional. Este eje nos conduce al hall principal, el que logra una articulación visual y funcional; vertical y horizontal que domina casi todo el conjunto.

El COLOR, LOS MATERIALES Y LA LUZ.  Usamos colores institucionales que ya tienen historia y experiencia en nuestra imagen, al igual que en todas las oficinas de la Red se trabajó mucho con los colores rojo y azul, y la textura visual del cuero y acero en las áreas de recepción. Se proyectó la iluminación para cada espacio con distintos niveles es decir: mucha luz en zonas de trabajo y contacto público-empleado, un nivel medio para circulaciones generales y niveles puntuales mixturados en áreas que así lo requirieran.  Para la intervención de la fachada se preservaron morfologías del edificio existente y se sumaron componentes claves de la marca Red Mutual en formas y colores como una “pata” una especie de “L” invertida en color rojo que está presente en todas las obras. Con todo esto no hacemos más que establecernos con una imagen sólida.

BALANCE PERSONAL. “Hay momentos en los que como proyectista me encuentro con determinados factores que ayudan a planificar una obra, y en el caso de las oficinas de Red Mutual tuve la suerte de contar con todo el apoyo y la ayuda posible; y retomando la idea que encabeza esta nota es que considero que este producto por su confort y nobleza nos permite disfrutar su esencia, percibirla, sentirla; para poder afirmar de esta manera y sin temor a resultar exagerado que se trata de un “paraíso” para cualquier integrante de la Red.”