Los fideicomisos son uno de los instrumentos financieros “estrella” de la década y siguen siendo una buena opción ante la inflación.

Asociados mayormente a la financiación de obras de infraestructura, los fideicomisos fueron mutando sus objetos hasta ser uno de los principales apalancadores del consumo, cumpliendo un rol fundamental en los últimos años para sostener el financiamiento de la venta al público especialmente de electrodomésticos.

Aunque los inversores institucionales están familiarizados con este tipo de inversión, cualquier persona que quiera mejorar sus reservas o reeditar la alcancía, puede interiorizarse y reemplazar el plazo fijo por esta figura.

Un dato no menor es que el fideicomiso implica un bajo riesgo, dado que los activos allí concentrados son aislados del patrimonio del fiduciante (quien aporta los bienes). Esto aporta seguridad en tiempos de incertidumbre, ya que la inversión se mantiene a salvo de una posible baja del negocio o de su quiebra. En los de consumo, especialmente, la atomización de la cartera los vuelve aún más seguros. Además, llevan un sello de calificación que mide el riesgo -los recomendados son los clase A, con mayor seguridad de repago-.

Los fideicomisos Red Mutual. Son de consumo fortaleciendo la tendencia de los fideicomisos para este propósito y  a la vez se trata del rubro de fideicomisos que sigue funcionando en cualquier escenario,”es otra opción muy buena, en un contexto que obliga a los ahorristas a evaluar opciones”, dice Sandra Rendón Vicepresidenta de Nexfin, co organizador de los exitosos fideicomisos Red Mutual, “es una alternativa muy segura, con bajo riesgo de default, es sólido en el aspecto jurídico, y hay que mirar al momento de invertir,  pero en general tienen mejor rendimiento que un plazo fijo”.

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