Cada dos años, la capital chaqueña se entrega a disfrutar del trabajo de escultores. Llegan dispuestos a participar del evento que la convirtió en “la ciudad de las esculturas”,  530 para ser más exactos, instaladas en sus plazas y veredas.

Originarios de una veintena de países, los escultores llegan equipados con motosierras, moladoras, limas, lijas, mazas, cinceles y compresores de aire, necesarios para moldear su trabajo. Dos chicos de escasos veinte años en cambio, llegan con un bolso lleno de aerosoles.

Al comienzo no los miraban con buenos ojos, más acostumbrados a combatir el aerosol “que deteriora las esculturas”, que a considerarlo un elemento de arte. Gummo y Ricky artistas graffiteros santafesinos, llegaron hasta la Bienal de Arte de Chaco a partir de una propuesta de Red Mutual, crear, disfrutar, movilizar a las personas que pasaran (o permanecieran) por el espacio de Cooperativa Chaco. Para la tarea, una placa acrílica lisa y de grandes proporciones sostenida vertical por un basamento de mármol blanco, serviría de base para un mural que como única consigna, pactamos, tendría una estética regional y litoraleña.

Los primeros días de la Bienal a pesar de la lluvia, la sección de competencia internacional trabajó principalmente con mármol; la sección nacional, en madera. Ricky (Ricardo Schnidrig) y Gummo (Patricio Gómez)  trabajaron todos los días en horas de la tarde con sus pinturas gasificadas, ante la mirada curiosa y la colaboración de muchos. Cuando estuvo terminado el mural, una cara de mujer, un yaguareté, colores tierra, sol, naturaleza, una producción intervenida y popular de imágenes, que no cumple ninguna función pragmática, sin embargo constituye una realidad distinta a ambos lados del acrílico, en partes aun transparente.

La Bienal cumple el rol de interrumpir la rutina de los chaqueños, de pedirles que se animen a tocar, hacer preguntas, pensar acerca de lo que implica la actividad del arte como un disparador de emociones, palabras, ideas, pensamientos y repensamiento.

Para quien pregunte, un dedicado registro en video de la tarea, puede disfrutarse en el Canal Youtube de Red Mutual. El mural permanece expuesto en la sede de Cooperativa Chaco en la calle Ayacucho al 100 de Resistencia, como testigo de la incursión del graffiti al mundo de las esculturas.

Nota al pie.  La Bienal se realiza desde 1988 y es un concurso organizado por la Fundación Urunday y el Gobierno provincial. En cada edición, entre diez y quince artistas del ámbito regional, nacional e internacional son previamente seleccionados teniendo en cuenta su participación en éste u otros certámenes previos. Durante el plazo de una semana, deben realizar su obra al aire libre y a la vista de los visitantes. Al finalizar la semana, el sábado por la noche, se lleva a cabo una ceremonia de clausura, con su correspondiente entrega de premios. Al finalizar el concurso y luego de la exposición, las esculturas son repartidas en distintos puntos de la ciudad bajo el título de Patrimonio Cultural de la Ciudad de las Esculturas.